La industria española de la cosmética y del perfume ha demostrado en el último ejercicio una capacidad de crecimiento, proyección internacional y contribución económica y social significativas. Con una aportación superior al 1 % del PIB, un impacto significativo en empleo cualificado y una sólida base científica, la industria ha reflejado en los últimos años una notable resiliencia, capacidad de adaptación e innovación.
En 2025, el mercado nacional alcanzó un valor de 11.818,86 millones de euros, con un crecimiento del +5,8 %, más del doble del PIB y por encima del crecimiento de otras industrias de consumo tan relevantes como la moda o la restauración. Este crecimiento refleja la importancia que la sociedad da al cuidado personal, tremendamente vinculado a nuestro estilo de vida.
A la fortaleza del mercado interior se suma una clara proyección internacional de la industria. El perfume y la cosmética española superan los 10.124 millones de euros en exportaciones, con una balanza comercial positiva de 3.849 millones, consolidándose como una de las principales potencias exportadoras industriales de España y, concretamente en perfumes, en el segundo puesto a nivel mundial. La dimensión de esta exportación se ilustra al observar que nuestro país exporta tanto perfume y cosmética como el vino y el aceite de oliva juntos.
Este crecimiento se produce, no obstante, en un entorno global cada vez más complejo, incierto e inestable, que está redefiniendo las condiciones de competitividad internacional de la industria.
Crecimiento y contribución al PIB
En 2025 el crecimiento del mercado de la cosmética y del perfume ha supuesto un 5,8%, tasa que una vez más duplica la evolución del PIB nacional en el mismo periodo: en 2025, el PIB de España creció un 2,8% (INE), impulsado principalmente por el consumo interior, un mercado laboral sólido y, sobre todo, servicios turísticos, principal contribuyente a este crecimiento.
La industria cosmética y del perfume se ha consolidado como uno de los pilares clave del dinamismo económico, experimentando un crecimiento notable en los últimos cinco años hasta alcanzar un 44,3% acumulado. Este incremento sostenido ha hecho posible que la industria haya pasado de contribuir al Producto Interior Bruto (PIB) del 0,9% al 1,03%. Este desempeño resalta la resiliencia y el potencial de crecimiento de la industria y su valor para la sociedad en un contexto económico complejo y cambiante.
Al poner en perspectiva el comportamiento de esta industria es relevante compararla con otras referentes. El turismo, por ejemplo, ha registrado un crecimiento del 4% y la restauración un aumento del 3,5%, mientras que la moda decrece al –3%. Estos datos no solo evidencian un ritmo de crecimiento significativo para la industria del perfume y la cosmética, sino que subraya su importancia para nuestro estilo de vida y el rol dinamizador esencial en el tejido económico de nuestro país.
Desde la última estimación de empleo realizada por Stanpa, el sector ha pasado del 1,2% a representar el 1,44% del total del empleo en nuestro país.
En la actualidad, emplea de manera directa a más de 50.200 trabajadores (Seguridad Social) y a más de 300.000 de manera indirecta.
El 21% del empleo en la industria cosmética son perfiles científicos como biólogos, químicos, farmacéuticos, etc.
Innata cultura de la diversidad: la mujer representa el 60% del empleo directo, con presencia en todos los niveles de la estructura empresarial.
En una sociedad donde la longevidad ya es una aspiración asentada, cuidarse forma parte del día a día de los españoles. El bienestar ya no se entiende solo como salud física, sino como una combinación de hábitos que ayudan a sentirse bien por dentro y por fuera. De hecho, el cuidado personal se sitúa hoy en el top 3 de las actividades a las que recurren los españoles para sentirse mejor, solo por detrás del ejercicio físico y de la relajación.
Más allá del dato económico, el crecimiento de la industria habla de algo más profundo: la relevancia social e individual que han adquirido los productos de belleza y cuidado e higiene personal. Hoy forman parte esencial de las rutinas diarias. Los hombres utilizan, de media, 6,2 productos cosméticos en su cuidado cotidiano; mientras que las mujeres alcanzan los 9,4 productos.
Los productos esenciales para los españoles
A menudo la cosmética se interpreta como productos de maquillaje o productos específicos para las mujeres. Sin embargo, bajo esta denominación agrupada en un término que viene de la regulación, se contempla una gran cantidad de productos imprescindibles para nuestra vida cotidiana para todos los géneros y edades. Entre las principales categorías de producto encontramos:
La profunda evolución de nuestra sociedad apunta a una tendencia clara: los españoles se cuidan más y mejor, con una aproximación cada vez más cualitativa al cuidado personal
Valor de mercado por categorías de productos 2025. Millones de euros.
La diversidad del consumo en perfume y cosmética se refleja también en la pluralidad de canales de distribución. La industria opera a través de siete canales, que en 2025 han mostrado comportamientos claramente diferenciados.
Destacan, por su dinamismo, el canal selectivo o especializado, que lidera el avance de la industria con un 8,9 %; por su accesibilidad el gran consumo o supermercado, con un crecimiento del 6,2 %; y, tras ellos, la peluquería profesional, con un incremento del 6,1 %, por encima del crecimiento global del mercado (5,8 %).
Exportaciones
La industria cosmética española consolida su posición como líder global, a pesar del contexto geopolítico.
Las exportaciones de perfumes, productos de cuidado de la piel, cuidado personal, cuidado del cabello y cosmética de color, junto con los aceites esenciales, crecieron un 5,58%, alcanzando en 2025 un máximo histórico de 10.124 millones de euros. Por su parte, las importaciones aumentaron un 8,19%, hasta situarse en 6.275 millones de euros.
El contexto geopolítico actual está teniendo un impacto directo en la actividad exportadora de la industria, introduciendo un mayor nivel de complejidad, incertidumbre e inestabilidad en los mercados internacionales. Estados Unidos, primer destino extracomunitario de la industria, alcanzó en 2025 un volumen de exportaciones de 725 millones de euros. No obstante, las actuales políticas arancelarias han supuesto un punto de inflexión, con una caída del 13 % respecto al año anterior.
A esta situación se suma el impacto derivado del conflicto en Oriente Medio, región que concentró exportaciones por valor de 480 millones de euros en 2025 y que constituye un mercado estratégico para la industria, especialmente en categorías como el perfume.
Este escenario se produce tras el impacto previo de la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, que alteró de forma significativa el comercio internacional —especialmente en el segmento premium— y obligó a muchas compañías a reconfigurar su presencia exterior, redirigiendo exportaciones hacia otros mercados, entre ellos el Golfo Pérsico.
La industria se enfrenta a un entorno de acceso a mercados crecientemente complejo, marcado por la falta de reciprocidad y la pérdida de oportunidades en política comercial.
Innovación
La industria cosmética en España invierte el 3,4% de su facturación en I+D+i y cuenta con 21% del empleo con perfiles científicos, como biólogos, químicos, farmacéuticos, etc.
La industria española de cosmética y perfume
es un referente en innovación, con una visión que abarca toda la cadena de valor, desde los ingredientes y el desarrollo de producto hasta la producción y la experiencia del consumidor. Esta apuesta se traduce en una industria más sostenible, tecnológica y competitiva.